Diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama

Para el diagnóstico del cáncer de mama se realizan los siguientes estudios:

  • Autoexploración de las mamas.
  • Mamografía.
  • Eco mamario.
  • Biopsia de la mama.

En lo concerniente al tratamiento de esta enfermedad dependerá del grado de complejidad en cada caso tratado:

  • Cirugía (tumorectomía o mastectomía total).
  • Radioterapia.
  • Tratamiento oral (antieestrógenos).
  • Sesiones de quimioterapia.
  • Sesiones de radioterapia.

Síntomas más frecuentes del cáncer de mama

Existen varios síntomas asociados al cáncer de mama. A continuación mencionamos los más comunes o frecuentes:

Bulto, nódulo o engrosamiento en la mama.
Un gran aumento en los ganglios linfáticos, muy cerca de la axila.
Cambios físicos en la mama: color, tamaño, textura, forma o aspecto.
Enrojecimiento de la piel, especialmente cerca de la aureola del pezón.
Formación de depresión o arrugas en la piel.
Secreciones por el pezón.
Inversión o retracción del pezón.
Descamación, formación de costras o desprendimiento de la piel del seno.
Dolores o molestias en el seno, parecidos al de una mastitis.
Pérdida de peso.
Hinchazón en los brazos, siendo un síntoma infalible para detectar que el tumor es cancerígeno.
Bultos (ganglios) en la axila.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama o de seno, es un tipo de tumor que se crea en las células y estructuras de las glándulas de los tejidos del seno. Puede diseminarse al resto del organismo a través de los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos, conocido como metástasis.

Este tumor puede ser de dos tipos:

  • Carcinoma ductal localizado: el desarrollo de las células cancerosas se inicia dentro de los conductos del seno y se disemina en el resto del tejido mamario. Puede formar metástasis en otras partes del organismo.
  • Carcinoma lobulillar in situ: las células cancerosas se generan en los lobulillos del seno, diseminándose en el tejido mamario. Se considera que este tipo de tumor es pre-maligno, debido a que tienen mayor tendencia a desarrollar metástasis.

Igualmente se destacan otros tipos de cáncer de mama, tales como angiosarcoma Enfermedad de Paget mamaria.

El ejercicio físico terapéutico es seguro y beneficioso para los pacientes de cáncer

a fisioterapeuta y coordinadora de las unidades de fisioterapia de la Universidade de Vigo, Yoana González (San Cristovo de Cea-Ourense, 1988), ofrece esta tarde una charla sobre la importancia del ejercicio físico terapéutico en los procesos oncológicos. La actividad, con entrada libre hasta completar aforo, es a las 18 horas en el salón de actos del edificio de la Xunta en Benito Corbal. La charla se enmarca en los actos programados por la asociación Adicam con motivo del mes del cáncer de mama.

-¿Qué mensaje va a trasladar al público?javascript:falsePUBLICIDAD 

-Que nosotros como fisioterapeutas cuando ayudamos a los pacientes que están sufriendo o han sufrido un proceso oncológico lo que solemos hacer es para mejorar la sintomatología tanto del propio proceso oncológico como de los efectos colaterales de la medicación, quimioterapia y radioterapia.

-¿Siempre fue así o se ha evolucionado?

-Tradicionalmente se miraba el perfil del fisioterapeuta y de la fisioterapia en los procesos oncológicos con algo de desconfianza y con desconocimiento sobre lo que podía pasar, incluso que podía ser contraproducente. Pero ya llevamos unos años en que se ha investigado mucho en este aspecto y se ve que el ejercicio físico terapéutico supervisado por fisioterapeutas es totalmente seguro y beneficioso. El proceso oncológico, haya cirugía o haya quimio o radio, lo que hace es disminuir la capacidad funcional del paciente. La medicación limita la capacidad cardiorrespiratoria, tienen una fatiga muy marcada, dolores, a veces hinchazón y son procesos que limitan muchísimo.

-Cada cáncer y cada persona es un mundo, ¿por eso es importante la supervisión y que ese ejercicio se haga casi a la carta?

-Claro. Lo que hacemos los fisioterapeutas es que conocemos perfectamente la fisiopatología de la enfermedad, que tiene varios estados o fases en el proceso de curación. Lo que se hace es adaptar el ejercicio a la fase del proceso. En el caso del cáncer de mama, las chicas necesitan tomar un tratamiento coadyuvante de terapia hormonal y sabemos los riesgos que eso conlleva, o las alteraciones que puede tener el ejercicio. En el aeróbico, por ejemplo, no puedes llegar a un cierto nivel dentro de las pulsaciones por minuto o un nivel moderado alto de ejercicio puede producir una fatiga que dure varios días cuando otras personas en unas horas recuperamos.

-En el cáncer de mama, ¿se trabaja alguna parte del cuerpo en especial?

-Con respecto a este cáncer, las personas pueden hacer actividad física supervisada, pero nosotros planteamos un programa de ejercicio terapéutico enfocado a restablecer la funcionalidad del brazo. Una de las cosas que más limita después es que con la cirugía incluso se tiene que llegar a extirpar parte del músculo… y el movimiento no va a ser igual. Siempre que hay una inflamación hay dolor, y ese dolor es una señal de alarma de que hay una lesión y ese dolor inhibe el movimiento. Eso unido a una persona que haya tenido una cirugía de esas características hace que sobreproteja ese brazo y cuando no se mueve hay riesgo de sufrir una capsulitis, de que te quede un hombro congelado, sin movilidad y con dolor. No solo ayudamos cuando ha habido la cirugía, sino que lo ideal es trabajar incluso antes del proceso quirúrgico para que cuando llegue a la operación lo haga en las mejores condiciones posibles.

-Además de las ventajas físicas, están las emocionales, no menos importantes.

-La fisioterapia oncológica se une un poco a la fisioterapia en salud mental, que también está siendo ahora más conocida por la sociedad. El bienestar emocional tiene mucho beneficio porque ya no solo el ejercicio aeróbico de por sí, que está demostrado que aumenta la circulación y mejora las capacidades cognitivas y emocionales, sino que además esos programas de ejercicio terapéutico no se hacen individuales, sino grupales. Adicam lo hace en Pontevedra en el centro de fisioterapia Impulso. Esos cinco minutos previos o de después generan lazos, se van a tomar un café, hablan, comentan cómo van y socializan.

-¿Qué tipo de ejercicio es recomendable, solo el moderado?

-En el 2017 publicamos una revisión bibliográfica sobre los beneficios del ejercicio físico en el cáncer de mama y nos dimos cuenta que en el ejercicio aeróbico, los programas lo que hacen es aplicar ejercicio aeróbico de intensidad media a moderada. Intensa no se suele utilizar porque la quimio también altera la capacidad cardiorrespiratoria. En algunos casos se puede hacer, pero no es el público más indicado. Pero intensidad moderada estamos hablando del 80 % de las pulsaciones máximas. No es tan suave ni aburrido. En los programas también se meten ejercicios de fuerza explosiva y de resistencia. Eso nos llamó la atención en la revisión que hicimos.

-¿Cuesta enganchar a los usuarios a estos programas?

-La gente se implica porque se encuentra mejor a nivel mental y físico. Es cierto que hay dos perfiles de usuarios. Gente que ya antes hacía ejercicio físico y no le cuesta volver a retomarlo, y después hay gente mayor que igual no tiene esa conciencia de hábito saludable o de hacer ejercicio reglado. A lo mejor a esa gente le cuesta un poco más, pero después mejoran, es un momento para ellos, de desconexión y normalmente no es difícil que tengan una adherencia al programa.

-¿Acuden más mujeres que hombres a estos programas de ejercicio terapéutico?

-Hay de todas las edades, pero muchas más mujeres que hombres. Eso siempre. Imagino que tendrá que ver el perfil del proceso oncológico. El cáncer de mama quizá por la detección precoz tiene una alta supervivencia.

Causas y síntomas del cáncer de pulmón

El tabaquismo es una de las principales causas del cáncer de pulmón. Solo el 15 por ciento de todos los pacientes con cáncer de pulmón son no fumadores. Sin embargo, otras sustancias cancerígenas, como el polvo de amianto o las sustancias radiactivas, también pueden dañar las células del tejido pulmonar y provocar la formación de tumores.

Además, las cicatrices pulmonares, que pueden resultar de una inflamación o una lesión, también pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón. Lo mismo sucede en casos de una predisposición heredada.

Al comienzo de la enfermedad, el cáncer de pulmón generalmente no presenta síntomas. Los primeros signos pueden ser dificultad para respirar, dolor de pecho, fatiga y tos crónica. En la etapa avanzada, las personas afectadas pierden mucho peso en poco tiempo y se produce esputo frecuente con o sin sangre. También pueden aparecer otros síntomas como dificultad para respirar, sudores nocturnos y fiebre.

¿Qué síntomas del cáncer alivian el THC y el CBD?

En todo el mundo se están llevando estudios para determinar si los cannabinoides de la marihuana pueden ayudar a los pacientes con cáncer. Según el National Cancer Institute, se ha estudiado el efecto del cannabis en los siguientes síntomas relacionados con las enfermedades oncológicas y sus tratamientos.
Náuseas y vómitos
A pesar de los avances en el tratamiento del cáncer, las náuseas y vómitos siguen siendo efectos secundarios que angustian a los pacientes y a sus familias. Los cannabinoides se están demostrando efectivos en sus dos versiones.
Estimulación del apetito
Según el NIH, el THC (dronabinol) no ayudaba a aumentar el apetito o el peso en pacientes con cáncer avanzado comparado con otros medicamentos. Sin embargo, sí que notaron aumento del apetito y peso en pacientes con VIH.
Alivio del dolor
El tratamiento del dolor mejora la calidad de vida de un paciente oncológico. El dolor del cáncer resulta de la inflamación, la invasión de los huesos u otras zonas sensibles o la lesión en los nervios. Cuando este dolor es intenso y persistente, suele ser resistente también a los opioides.
En los ensayos clínicos que se han llevado a cabo hasta la fecha, se ha demostrado que el extracto de THC:CBD nabiximols a dosis bajas era más eficaz para el control del dolor y las alteraciones del sueño que el extracto de THC en los pacientes en los que el dolor no había mejorado con opioides potentes. Estos estudios proporcionaron datos alentadores sobre el efecto analgésico de la combinación del THC y del CBD.
Ansiedad y trastornos del sueño
En los estudios llevados a cabo sobre los efectos de la aplicación de Cannabinoides aislados o como extractos de Cannabis se ha demostrado que el THC tenía efectos ansiolíticos, mejoraba la calidad del sueño y la relajación.
Los ensayos clínicos sobre el uso del cannabis para aliviar los síntomas del paciente se llevan a cabo en paralelo a los que lo estudian como terapia para tratar el mismo cáncer. Resulta esperanzador ver la cantidad de estudios en curso sobre los cannabinoides y sus aplicaciones médicas, solos o en combinación entre ellos.
Para muchos enfermos, oncológicos o no, el THC y el CBD del Cannabis han sido una solución sin la cual la vida sería mucho más difícil. A menudo ha sido la decisión del propio paciente que se inicia en el consumo de Cannabis por recomendación de otro paciente o familiar, por desesperación o por alergia a los medicamentos convencionales. En muchos casos los extractos de Cannabis han marcado un antes y un después en estos enfermos.
No creemos que tarde en llegar el día en que el Cannabis como terapia esté normalizado. La eficacia del THC y del CBD está probada, solo se necesita que los médicos tengan ensayos clínicos suficientes que avalen las dosis y los cannabinoides adecuados para cada enfermedad para que sea una realidad.

Mayoría de mujeres con cáncer de mama usan cannabis para el dolor en lugar de para las náuseas

En la mayor parte de los EE.UU se permite el uso de cannabis medicinal para el tratamiento de las náuseas en los pacientes de cáncer. Pese a las restricciones que uno pueda encontrar para el uso de la marihuana, que se utilice contra los efectos secundarios de la quimioterapia están suficientemente aceptados por casi cualquier gobernante local. De hecho, se considera que el cannabis es bastante efectivo para paliar este problema derivado del tratamiento agresivo de la quimio.

Sin embargo, las mujeres mayores están usando el cannabis más para tratar el dolor y la ansiedad derivada de tener una enfermedad tan complicada como es el cáncer de mama en lugar de para las náuseas. La oncóloga Dr. Marisa Weiss realizó un estudio para determinar las razones por las que las mujeres utilizan el cannabis en su tratamiento para el cáncer de mama y los resultados son estos que apuntamos más arriba.

De manera sorprendente, las náuseas son la razón que menos mujeres han reconocido que les lleva a utilizar marihuana: solo un 4% de las 22 mujeres consultadas que tienen un cáncer de mama en fase uno. Por otra parte el 73% la usan para el dolor, 45% para la ansiedad y el 50% para el insomnio. En el caso de las personas con metástasis el 89% la usan tanto para la ansiedad como para el dolor.

Uno de los problemas del estudio es que se trata de poca gente consultada, motivo por el cual la doctora Weiss está preparando un nuevo estudio que pueda abarcar un número mayor de participantes. La página de Breastcancer.org donde ella colabora quiere poner en marcha un programa a nivel nacional sobre este asunto que pueda contrastar los descubrimientos de su primer trabajo.

Mayoría de mujeres con cáncer de mama usan cannabis para el dolor en lugar de para las náuseas