¿Qué tratamientos existen para el trastorno por consumo de marihuana?

En la actualidad no hay medicamentos para tratar el trastorno por consumo de marihuana, pero los métodos de apoyo para modificar el comportamiento han demostrado ser eficaces. Ejemplo de este tipo de métodos de ayuda son la terapia y los incentivos motivacionales (recompensar a los pacientes que se mantienen alejados de la droga). Es posible que a medida que continúen las investigaciones se descubran nuevos medicamentos que ayuden a aliviar los síntomas de abstinencia, bloqueen los efectos de la marihuana y eviten las recaídas.

¿La marihuana es adictiva?

El consumo de marihuana puede llevar a un trastorno por el consumo de sustancias, una enfermedad en la que la persona no puede dejar de consumir la droga aun cuando el hacerlo le causa problemas de salud y problemas en su vida social. Los casos graves del trastorno por consumo de sustancias se conocen también como adicción. Las investigaciones sugieren que entre el 9% y el 30% de quienes consumen marihuana pueden llegar a sufrir algún nivel de trastorno por el consumo de marihuana.25 Las personas que comienzan a consumir marihuana antes de los 18 años tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades que los adultos de llegar a sufrir un trastorno por el consumo de marihuana.26

Muchas personas que consumen marihuana durante mucho tiempo y luego tratan de dejar reportan síntomas de abstinencia leves que hacen que les resulte difícil dejar la droga. Algunos de esos efectos son:

  • irritabilidad
  • somnolencia
  • disminución del apetito
  • ansiedad
  • deseo intenso de consumir la droga

¿Es posible sufrir una sobredosis de marihuana?

Una sobredosis ocurre cuando una persona consume una cantidad de droga suficiente para producir síntomas que ponen en peligro su vida o le causan la muerte. No hay reportes de adolescentes o adultos que hayan muerto por una sobredosis de marihuana solamente. Sin embargo, algunas personas que consumen marihuana pueden experimentar efectos secundarios muy desagradables, especialmente si la marihuana tiene un alto contenido de THC. Se han reportado síntomas como ansiedad y paranoia y, en casos aislados, una reacción psicótica extrema (que puede incluir delirio y alucinaciones) que ha hecho que las personas acudan a una sala de emergencias en busca de ayuda.

Si bien se puede producir una reacción psicótica con cualquier método de consumo, en las salas de emergencias se ha visto una cantidad cada vez mayor de casos relacionados con la marihuana comestible. Algunas personas que no saben mucho sobre las drogas comestibles (especialmente los adolescentes y preadolescentes) no se dan cuenta de que el organismo tarda más en sentir los efectos de la marihuana cuando se come que cuando se fuma. Entonces consumen más cantidad de la droga comestible tratando de llegar al estado de euforia más rápido o pensando que no han consumido lo suficiente. Además, algunos bebés y niños pequeños se han enfermado gravemente por ingerir marihuana o marihuana comestible que encontraron en la casa.

¿La marihuana es una droga de inicio?

El consumo de alcohol, tabaco y marihuana suele ser el precedente del consumo de otras drogas.21,22 Estudios realizados con animales han demostrado que la exposición temprana a sustancias adictivas, incluido el THC, puede cambiar la forma en que el cerebro responde a otras drogas. Por ejemplo, cuando se expone a roedores jóvenes al THC, más tarde muestran una respuesta intensificada a otras sustancias adictivas, como la morfina o la nicotina, en las áreas del cerebro que controlan la sensación de recompensa, y es más probable que muestren comportamientos de adicción.23,24

Si bien estas conclusiones respaldan la idea de que la marihuana es una droga que sirve como «portal de entrada» a otras drogas, la mayoría de las personas que consumen marihuana no continúan con el consumo de otras drogas más fuertes. También es importante notar que, además de los mecanismos biológicos, existen otros factores —como el ambiente social en el que se desenvuelve una persona— que también son clave para el riesgo que tiene esa persona de consumir drogas y convertirse en adicta. 

¿Es posible que una prueba de drogas dé resultado positivo?

Si bien es posible que una prueba de detección de drogas dé resultado positivo después de la exposición secundaria al humo de marihuana, esto es poco probable. Los estudios demuestran que cuando un fumador de marihuana exhala el humo, libera muy poco THC en el aire. Las conclusiones de los estudios sugieren que, a menos que la persona expuesta al humo de segunda mano se encuentre en una habitación cerrada e inhale mucho humo durante varias horas, no es probable que obtenga un resultado positivo en una prueba de detección de drogas.15,16 Aun si se encontrara algo de THC en la sangre, la cantidad no sería suficiente como para arrojar un resultado positivo en la prueba.

Efectos mentales

El consumo prolongado de marihuana ha sido asociado con enfermedades mentales como:

  • alucinaciones temporarias
  • paranoia temporaria
  • intensificación de los síntomas en los pacientes de esquizofrenia, un trastorno mental grave con síntomas como alucinaciones, paranoia y pensamiento desorganizado.

La marihuana también ha sido vinculada con otros problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad y los pensamientos suicidas en los adolescentes. Sin embargo, las conclusiones de los estudios son variadas.

Efectos a largo plazo

La marihuana también afecta el desarrollo del cerebro. Cuando una persona comienza a consumir marihuana en la adolescencia, la droga puede reducir la capacidad de pensar, la memoria y las funciones cognitivas (funciones de aprendizaje), y puede afectar la manera en que el cerebro establece conexiones entre las áreas que son necesarias para realizar estas funciones. Los investigadores todavía continúan estudiando cuánto tiempo duran los efectos de la marihuana y si algunos de los cambios que causa podrían ser permanentes.

¿Cómo se consume la marihuana?

La marihuana se fuma en cigarrillos enrollados (llamados porros o joints), en pipa o en pipas de agua (bongs). También se fuma en blunts, que son cigarros vaciados y vueltos a rellenar parcial o totalmente con marihuana. Para no inhalar el humo, algunas personas usan vaporizadores. Estos aparatos extraen los ingredientes activos de la marihuana (incluido el THC) y recolectan el vapor en una unidad de almacenamiento. La persona entonces inhala el vapor, no el humo. Algunos vaporizadores usan un concentrado líquido de marihuana.

La marihuana también se puede mezclar con alimentos (comestibles de marihuana) —como por ejemplo bizcochos de chocolate, galletas o golosinas— o beberse en forma de infusión como si fuera un té. 

¿Qué es la marihuana?

El término marihuana se refiere a las hojas secas, flores, tallos y semillas de la planta Cannabis sativa o Cannabis indica. La planta contiene tetrahidrocanabidol (THC) —una sustancia química que provoca alteraciones mentales— y otros compuestos similares.

La marihuana es la droga adictiva de mayor consumo después del tabaco y el alcohol.1 Es muy común entre la gente joven. En el 2015, más de 11 millones de jóvenes de entre 18 y 25 años reportaron que habían consumido marihuana el año anterior, los índices de consumo de marihuana entre los estudiantes de la escuela media y secundaria han disminuido o se han mantenido sin cambio en los últimos años, después de haber mostrado varios años de aumento. Sin embargo, son cada vez menos los jóvenes que piensan que el consumo de marihuana es riesgoso.

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Cannabis, entrenamiento y desarrollo muscular

La marihuana tiene cierto efecto alucinógeno y relajante, por eso entrenar bajo sus efectos quizá no sea una buena idea. Si bien algunos culturistas se sienten más concentrados cuando fuman mota antes de ejercitarse, no todos perciben lo mismo. Lo más probable es que no tengas tanto interés en esforzarte y llegar a tu límite mientras entrenas.

Sabemos que uno de los principales factores que influyen en el crecimiento muscular, es el entrenamiento con sobrecarga. Exigir tus músculos hasta el punto del fallo es clave para la hipertrofia y para aumentar tu fuerza. La sobrecarga también es importante para mejorar tu rendimiento cardiovascular.